Skip to main content

Seguramente casi todas las decisiones de la boda las habéis tomado los dos novios. Habéis elegido la finca perfecta para la boda, la iglesia en la que celebrarla, el menú ideal para que todos los invitados queden contentos, el fotógrafo de boda que inmortalizará los momentos más especiales, la música que los aderezará… y de repente, eligiendo los trajes de arras te encuentras con que los papás de los niños tienen unas ideas propias…

En muchos casos, los padres de los niños de cortejo dan a los novios libertad total para elegir los trajes, pero en otros,   los novios se encuentran con situaciones de estrés con las que tienen que lidiar para que los niños luzcan exactamente como ellos quieren. 

¿Qué tener en cuenta cuando hay diversidad de opiniones?

Lo primero que hay que tener en cuenta es quién paga los vestidos. Parece un tema un poco frívolo, pero es muy fácil que cuando cada papá paga los trajes de sus hijos quieran algo en lo que les vean favorecidos o que luego puedan reutilizar. Cuando son los padres los que pagan los trajes, los novios tienen que darles algunas prendas de libre elección por si quieren decantarse por opciones más económicas. Algunas prendas que podemos dejar elegir a los papás son:

Los zapatos

Suelen ser prendas relativamente caras que no merece la pena imponer ya que aunque el calzado es importante en todos los conjuntos, la atención suele ir centrada más cerca de la cara. Tenemos que tener en cuenta también que es una prenda bastante sensible para muchos niños a los que si el zapato les molesta si no es de una determinada manera

La chaqueta

Para bodas de primavera o entretiempo, podemos optar por conjuntos en los que no haga falta llevar chaqueta, por ejemplo eligiendo vestidos con manguita y camisas de manga larga para los niños. Para aquellos que seáis más precavidos y queráis tener una opción por si el peque tiene frio sin imponer un modelo concreto, podéis pedirles a los papás que opten por una chaqueta de un color específico que quede bien con el conjunto, e incluso podéis pedir un estilo concreto, por ejemplo, podéis pedir que compren una chaqueta de punto beige, para que todos los niños vayan con un complemento parecido. La clave para que esto no suponga un gasto extra que después no se utilice es coger complementos que seguro que los papás puedan usar en otras ocasiones: Por ejemplo, una rebeca sin brillo, que puesta con camisa y vaqueros quede informal.

Los complementos del pelo

Al igual que con las chaquetas, los complementos del pelo son relativamente fáciles de comprar cada uno el que le apetezca. Puedes pedir diademas de un color y estilo o decirles a los papás que busquen alguna florecita blanca para poner en la parte de atrás de la cabeza.

Calcetines

Igual que en los casos anteriores, los calcetines son prendas que en general los niños pueden ponerse en otras ocasiones y que harán que el conjunto sea más uniforme. Puedes pedirles a los padres calcetines altos o al tobillo y de canalé o calados. En función de la temperatura que haga, puedes escribir un mensaje el día de tu boda por la mañana pidiéndoles que les pongan o no los calcetines o las chaquetas.  Si pueden ponérselo en otras ocasiones, no es importará comprar este complemento “por si acaso”. 

diadema de niña estampada para boda

En estos casos, lo mejor es elegir colores fáciles para los conjuntos de cortejo que se puedan encontrar en tiendas. Algunos de estos colores son blanco, beige, tostado, gris, negro, granate, rosa claro y en algunos casos verde agua. Para bodas de invierno ten en cuenta que calcetines, chaquetas y complementos del pelo serán muy fáciles de encontrar en colores que habitualmente se llevan en los uniformes del colegio: Gris marengo, azul marino, granate y verde botella.

¿Qué hacer si no te pones de acuerdo con los papás de los niños de cortejo?

conjunto de cortejos de boda

En caso de que no consigas ponerte de acuerdo con algún papá, puedes negociar. Si todos los papás han accedido a un modelo menos uno, puedes colaborar en el pago del conjunto de estos. No me gusta hablar continuamente de dinero, pero según nuestra experiencia en Quémono, la mayoría de veces el problema viene de aquí. Continuamente escucho frases como “pues no quiero pagar por unos zapatos que no me gustan” y tenemos que entender que aunque nosotros no queramos reparar en gastos en nuestra propia boda, no todo el mundo estará dispuesto al mismo dispendio.

Otra de las negociaciones posibles (en caso de que la anterior no sea suficiente) será la del tiempo. Puedes pedirles que solo le pongan la corona de flores o la chaqueta para el momento de la iglesia o de las fotos y posiblemente con eso consigas convencerles.

Otros temas que a veces nos encontramos es que es el propio niño el que pone problemas. En este caso, es la novia la que tiene que entender por ejemplo, que a la niña no le gusta llevar vestidos o que el niño tiene piel atópica y le molesta mucho ese tejido. En función de cuál es el problema, podemos intentar hablar con el niño y convencerle, y si no siempre solemos encontrar solución para que todos vayamos cómodos.

En algunas ocasiones, otro tema que entra en conflicto es la relación entre el novio o novia y el papá con el que tiene el conflicto. Si es la novia la que está gestionando el tema de los vestidos y no se lleva bien con la prima del novio que decide sobre la ropa que suele ponerse su hijo (no nos engañemos, estas cosas suelen pasar), lo mejor es que sea el novio el que trate el tema con su prima o incluso que le pida ayuda a sus padres. Busquemos la mejor relación (que sea natural) dentro de los posibles vínculos.

En estos casos lo mejor es la empatía y la asertividad. Es decir, entender por qué nos están diciendo que no y expresar de manera razonable por qué lo queremos nosotros así.

En el último caso, lo más recomendable siempre según mi opinión es no enfadarse. No merece la pena nunca nunca por una boda enfadarse o perder relación. Debemos intentar siempre que alguno ceda, si todos los niños llevan corona, menos uno, también quedarán unas fotos preciosas, no pasa nada.

Dejar un comentario